Desde el Corazón de
las Alumnas de Anasi

Llevo bailando contigo desde que tenía alrededor de 14 años, así que la danza árabe ha estado presente en gran parte de mi vida. Más allá de todo lo que he mejorado en técnica y expresión corporal, para mí tus clases siempre han sido ese espacio para desconectarme del estrés, dedicarme tiempo a mí misma y simplemente disfrutar. Es un lugar donde puedo expresarme libremente, sentirme bien conmigo misma y salir con más energía de la que llegué.
Angela Ma. R.
Conoci Anasi y a la profe Olguita justo en un momento de mi vida en el que me sentia en el hoyo y siempre me había gustado bailar pero sola, exponerme a hacerlo con mas personas me aterraba. Las clases con Olguita han sido un espacio que me ayudo muchisimo a ir reconectando conmigo misma, con mi interior, soltar un poco mis pensamientos y escuchar mi cuerpo, y tambien poco a poco conectar con las demás compañeras, estoy muy agradecida con ese espacio seguro y lleno de magia que ha creado la maestra. ✨🪷🌸
Fernanda Z.
Unirme a Anasi me ayudó mucho a conectarme con mi energía femenina, además, ir a clases era el momento conmigo misma que me permitía desconectarme del mis preocupaciones diarias y re conectarme conmigo misma. Bailar con otras mujeres tiene un gran poder de sanación, empoderamiento y plenitud. Olguita es una profe espectacular, amorosa y muy divertida. Ver como ella baila, como su energía cambiaba y se transformaba en una mujer feliz me invitaba a hacer lo mismo conmigo, sin miedo, sin pena y con mucha alegría. Anasi es una de las experiencias más bonitas que tengo🌸.
Ma. Andrea Cano
La danza árabe llegó a mi vida en un momento de vacío emocional, de una autoestima muy baja, y sobre todo de la no aceptación de mí misma. La danza, me ayudó a verme en el espejo como una mujer empoderada, elevó mi autoestima, dejó salir mi sensualidad y sano mi corazón, a pesar de todo lo que yo pensaba que no podía hacer por mi edad por mi contextura física, y aún así compré mis trajes y me sentí bella, cree vínculos emocionales hermosos y amistades genuinas, siempre de la mano de la mejor profesora y ser humano que he conocido. Olguita. Siempre te estaré agradecida por llenar mi vida de Luz y de danza.
Diana Castiblanco
💞Hay formas de conectar con el lenguaje del alma y la danza definitivamente es una de ellas… llegar a Anasi ya hace varioooos años fue un regalo para mi vida que transformó mi manera de verme en el espejo, de conectarme con el movimiento y de sentir el mundo!!! hoy mucho tiempo después sigo agradeciendo ese regalo y sintiendo su transformación en mi vida. Anasi más que una academia fue un refugio para mi corazón en donde entendí que la danza árabe no solo son movimientos, es energía, es fuego, agua, aire y tierra pero sobre todo es una forma de abrazarnos como mujeres, gracias Olguita de mi corazón por que sembraste una semilla hermosa en mi vida de cual hoy sigo recogiendo frutos y no dejaré jamás, la danza árabe puede llegar de muchas formas a tu vida en anasi llega envuelta en amor, dulzura, fuerza y luz! Gracias
Paola Santos
Practicar danza del vientre con Olguita ha sido el regalo más amoroso que me he dado. Me enseñó a percibirme de una manera nueva, más integrada y compasiva, permitiéndome honrar mis capacidades y amar cada parte de mi ser. Lo más hermoso ha sido caminar este sendero acompañada de una comunidad de mujeres real y profunda, donde encontré apoyo y celebración sincera. Esta danza transmutó mi visión de la feminidad: solté cargas y abracé una energía vibrante de creación. Ahora sé que mi esencia es la capacidad infinita de expandirme, forjar mis sueños y florecer junto a otras mujeres.
Angela Bello
Mi experiencia de practicar danza árabe en Anasi se traduce en permitir expresar mi feninidad y aumentar mi confianza en mi y en mi cuerpo. Pero lo mejor de todo es que cada vez que voy a practicar me siento como en familia.
Diana L. Romero
Tomar clases de danza árabe con Olguita me cambió la vida ,en cuanto a sentir que para gozarme esta danza, que me fascina, no importa la edad, ni las medidas, ni el peso, solo sentirla.
Margarita Sarmiento
Empecé a bailar con Olguita en Anasi hace más de 15 años, y desde el primer día me enamoré profundamente de la danza y de su manera de enseñar: desde el amor, la pasión y la magia. Anasi se convirtió en mi segundo hogar, un lugar seguro donde puedo darle vía libre a mi alma, un espacio en el que me he descubierto y donde he reconocido en mí el poder de transformarme.
Ma. Camila Sánchez G.