Mas Testimonios


Sylvia Ramírez Stapper:

Cuando pienso en esta maravillosa danza, vienen a mi los mejores recuerdos que tengo, pues este tiempo en Anasi me ha enseñado diferentes experiencias que estoy segura me acompañarán por siempre. La Danza Árabe se ha vuelto para mí, un estilo de vida, una nueva forma de ver lo que me rodea, la mejor manera para expresarme y sentirme llena de energía sensual, activa y hermosa en todos los sentidos.
Desde que comencé esta hermosa experiencia, he aprendido que la danza árabe es empezar a vivir de una nueva forma, donde el equilibrio entre mente, cuerpo y alma es completo, pues no hay nada más placentero y gratificante que ver un cambio sostenido en el tiempo donde todo nuestro Ser refleja lo bello de esta forma de vida.
Las invito a ser parte de esta experiencia, que me ha enseñado que “el no puedo” sobra, porqué el disfrute de esta danza se descubre en la sutileza de cada movimiento, que te transportará a un reencuentro contigo misma y ese mundo que nos maravilla.


María Mónica Ramírez:

El Taller despertar de Mujer te hace ver una parte de ti muy dormida por el día a día, la rutina, el trabajo, etc., que no sabías que tienes. Esa parte femenina, sensual, romántica, tierna, sexy, apasionada y especialmente al descubrirla como hacer para ponerla en práctica en tu vida.


María Angélica Ramírez:

Taller Despertar de Mujer: ¡Fantástico! Me ayudó a conocerme internamente, que necesito, que me gusta, que debo cambiar y que debo desarrollar. Me encantó la conexión Mujer – Naturaleza – Universo. ¡Divino!


Yolima Álzate Díaz:

Es una oportunidad excelente para volver a conectarte con tu ser, permitiendo volver a vivir y/o recordar la esencia que el Universo ha puesto en ti al nacer.


Camila Monroy:

La academia anasi ha sido una experiencia inolvidable debido al carisma de la profesora Olga Lucia y la forma en que hace sus clases. Desde que empecé en grupon me sentí muy bien estando allá así que decidí quedarme a aprender más! Es un baile con muchas características tanto físicas como espirituales y realmente me encanta así que trataré de seguir mucho tiempo.


María Lucia Amorocho:

Si bien no he sido la más asidua estudiante de la academia, por motivos de salud, si gozo enormemente cada vez que voy a clase y salgo muy contenta y con el espíritu liviano! Observo a mis compañeras cada vez más sueltas y más graciosas y además más metidas en la profundidad de la danza. Gracias Olga y Manyely por el tiempo y dedicación.


María Juliana Mejía:

La vida me ha enseñado que uno tiene que lograr un equilibrio entre su vida laboral, sentimental y personal, cuando uno logra esto puede ser feliz. Es por eso que siempre he sentido inclinación por realizar actividades que me llenen de energía, donde pueda aprender algo nuevo y que me permita soñar.
Hace poco tome la decisión de iniciar clases de danza árabe. Durante este poco tiempo he tenido la oportunidad de compartir con un grupo de mujeres maravillosas y he comprendido que no es solo bailar, es lograr conectarte con tu ser, con tu magia, con tu sensualidad y feminidad. Es una manera de conocerte.
Gracias a Anasi, en especial a Olguita, por que en cada clase le imprime toda su magia y dedicación que hace que uno logre conectarse y gozarse cada clase.


Tatiana Gómez:

Siempre me ha llamado la atención la Danza Oriental y cuando llegué a Anasi, la danza se convirtió en una gran pasión. No solo encontré la magia, sensualidad y belleza que tanto estaba buscando, sino que también me rodee de mujeres maravillosas. Anasi es mucho más que una academia, se ha convertido en un estilo de vida, en un espacio para despejarme, encontrarme a mi misma y valorarme como la mujer mágica que soy. Durante este tiempo que llevo bailando, he encontrado paz, armonía, me he conectado con mi energía interna y he evolucionado como mujer. Creo fielmente que la danza contagia de energía maravillosa al mundo y que de esta manera es posible cambiarlo. Anasi, todas sus bailarinas y en especial su directora, Olguita, han hecho de mi vida una danza y me han recargado de una energía que solo he sentido allí, bailando. “La danza es algo que viene del corazón no se piensa, se siente”


Judith Villamizar:

Recordando a Salomé

La primera vez que vi la danza árabe, Salomé bailaba para Herodes Antipas, en una versión de cine; la seducción se completó cuando leí ‘Herodías’ un relato de Flaubert donde de la más hermosa manera describió a la bailarina y su danza sensual, capaz de convencer al Rey de entregar en bandeja de plata la cabeza del Bautista. Sin embargo, a pesar de la fascinación, siempre aplacé aprender algo el arte árabe de la danza, cuando lo hice, de la mano de Anasi, no sólo reconocí mi cuerpo y posibilidades antes no imaginadas de su movimiento, sino una pequeña parte de la filosofía que encierra. Fue sin duda un descubrimiento y una oportunidad para mi vida.


Daniela Bello:

Es uno de los pocos espacios, en el diario vivir, en el que pude conectarme conmigo misma, olvidar lo demás y sentirme libre de ser quien soy. Estoy muy agradecida por haber encontrado esta oportunidad de sentirme tranquila, en paz con el Universo y sin ningún obstáculo en mi vida.


Daniela Espeleta:

Este intrigante encuentro entre la belleza, la gracia de ser mujer y la energía ,ha sido todo un proceso de cambio muy positivo en gran parte de mi vida, puesto que en el momento en el que esta danza fluye por mi cuerpo, me siento en una realidad abstracta, en la que mi mente y mi corazón se llenan de fuerza, de luz y de magia, los cuales se logran ver en algunos de mis movimientos que día a día intento mejorar con la ayuda de una gran y magnifica guía.

El hermoso arte de la danza árabe, es una oportunidad más de conocerte, de despertar lo mejor de ser mujer y celebrar que las buenas energías están presentes en ti y las puedes proyectar al mundo.


Milena Montaña Bustamente:

Es demasiado importante darnos un espacio para nosotras, para conocernos, para entendernos, para valorarnos y para mejorar en muchos aspectos de nuestra vida. Este espacio hoy nos lo brinda. Muchas Gracias.


Indira Paola MacGregor Quintero:

Danza árabe: es la experiencia más cercana que he podido tener en la conexión con la esencia más simple de mi ser, esa esencia a la que sólo se llega luego de una meditación profunda y de alcanzar un estado de conciencia mas elevado; esta danza me da el impulso para evolucionar rápidamente en los diferentes estados del ser, ayudándome a mejorar espiritual, intelectual, física y emocionalmente, es una mejora que trasciende mis sentidos corporales, va mas allá de bailar… realmente me toca el alma, es por eso que creo firmemente que a través de la danza es posible mejorar el mundo e invadirlo de energía positiva, constructiva y de mucha, pero mucha magia, !sensualidad y belleza! Gracias Olguita por tu dedicación y por abrirnos esa puerta espiritual a través de la danza a nosotras tus alumnas bailarinas.


Ángela Cristina López Cárdenas:

Hace un poco más de 2 años empecé a tomar clase con Olguita en Uniandinos, durante ese tiempo he tenido la oportunidad de compartir y conocer mujeres maravillosas, que hacen cerrar con broche de oro la semana laboral. Siempre he sentido inclinación por actividades femeninas como nado sincronizado, gimnasia olímpica y danza; pero el porte y la seguridad que requieren, se me envolataron por el camino y hasta ahora los he ido encontrando; cada paso que logro hacer, cada cambio que tengo en mi forma de ser, es un reto alcanzado y hace que me interese y ame más esta danza. Soy Ingeniera de profesión; pero bailarina, maratonista y patinadora de corazón.
¡Gracias por lo que aprendo de ti en cada clase Profe.!


Ángela Buitrago:

El Taller Despertar de Mujer, a nivel personal, me hizo sentir liberada de mis cargas emocionales, salgo con una nueva visión de mí como mujer.

Me permitió exteriorizar muchas emociones que tenía contenidas, a conocerme y aprovechar cada energía que tengo dentro de mí y utilizarla para mejorar, y como misión, compartir este regalo con mis amigas.

Gracias por este regalo.


Elvy Calvo Astudillo:

El pasado domingo 29 de enero asistí al taller Despertar de Mujer. Estoy feliz de haber tenido este privilegio porque disfrute encontrarme conmigo misma, en un ambiente donde conocer mucho más del origen de la danza árabe, me hizo comprender el encanto que tiene sentir tu cuerpo, desconectándote del mundo exterior y disfrutando lo que significa ser mujer, en un mundo donde día a día estamos en constante evolución y crecimiento para ser felices y entender porque la felicidad solo depende de cómo alimentamos el alma y el cuerpo y los hacemos vibrar con la danza árabe que nos lleva a ese encuentro interior y mágico.


Hans Peter Bendel:

Soy un alemán que estaba buscando unas clases de salsa. Encontré en Chía un lugar y la profesora perfecto para mi. En un ambiente bonito y tranquillo Olga Lucia me enseñó salsa y merengue en clases personalizadas. Siempre me estaba motivando y animando con su sonrisa y paciencia. Me divertí mucho con ella no importa que de vez en cuando me olvido los pasos que me enseñaba. Yo puedo recomendar esas clases especialmente para extranjeros.


Valentina Chemodanova:

Desde hace tiempo que practico Yoga como una afición. Pero me faltaba algo para sentirme más a gusto, pues no ha tenido con quien compartir ni un lugar agradable. Todo eso lo encontré en ANASI: En medio de unas instalaciones, integrados armónicamente en el paisaje verde, con la vista a las montañas, se disfruta un ambiente muy propicio para la práctica de Yoga. Lo que más me impresionó es que se puede presenciar la salida del sol que lo llena de energía. En ANASI también hallé una placentera compañía y una orientación personalizada que me permitió perfeccionar mis destrezas.