Nuestro cuarto articulo de la serie Hablemos de Danza, artículos que estaremos publicando cada 20 días, donde compartiremos sobre estilos, elementos y ritmos de las Danzas Árabes desde el punto de vista de Anasi.

Chinchines (Hablemos de Danza Árabe)

Los Chinchines son conocidos también como Zills, Zaggat, Cymbals y Crótalos. Instrumento de percusión, compuesto por platillos normalmente de bronce, que se sujetan al pulgar y el dedo medio de cada mano. Para hacerlos sonar, se chocan entre sí. En su origen eran hechos de madera, parecidos a las castañuelas.

La bailarina a menudo utiliza este instrumento para acompañar a los músicos, mostrando habilidad y destreza al bailar y tocar a la vez.

Academia Anasi chinchines

Se requiere conocimiento en ritmología árabe para una correcta interpretación de este instrumento.

Al principio, los chinchines no son fáciles de manejar, en especial cuando se quiere tocar y bailar al tiempo; todo cuestión de práctica, es mejor aprender a tocarlos primero, e incorporar el movimiento después, empezando siempre por movimientos sencillos, rítmicos manteniendo la misma cadencia, e ir aumentando la velocidad y dificultad poco a poco.

Para empezar a tocar los chinchines es importante hacer un buen calentamiento en las manos, dedos, muñecas y brazos para evitar dolores, calambres o lesiones.

Una canción se puede acompañar marcando el ritmo principal como este suena, se puede adornar con diferentes combinaciones de toques, o hacer una mezcla de las dos opciones.
Entre los ritmos más utilizados en la Danza Árabe que se pueden acompañar con los chinchines están: Maqsum, Baladi, Saidi, Karatchi, Ayoub, Fallahi, Malfuf, Saudi, Chiftetelli, Masmoudi Kebir, Bolero, Samai. Crear diferentes alternancias en el acompañamiento teniendo como base la estructura de cada ritmo es un arte de precisión, que adorna la pieza musical y hace el baile interesante.

La coordinación, ritmo y precisión son características importantes al bailar tocando los chinchines. Se puede acompañar toda una canción con los diferentes adornos rítmicos, o solo algunas partes haciendo mayor énfasis en el toque que en el baile. En las coreografías grupales el toque de los chinchines es imponente y llamativo; en los bailes individuales se ve más fuerza en la coreografía. Los chinchines son también un complemento ideal para acompañar solos de tabla creando una comunicación de pregunta y respuesta entre percusionista y bailarina. Cuando se tiene un completo dominio de los chinchines se puede inclusive hacer un baile sin orquesta ni pista, creando su propia música.

Aprender a tocar chinchines requiere de tiempo, paciencia y perseverancia, es realmente un esfuerzo que vale la pena dado el resultado, bailar y tocar al tiempo es una gran experiencia que marca una diferencia en la bailarina.